Apendicitis – Cirugía de Apéndice
Apendicectomía
Por el Dr. Andrés Pérez Grassano MAAC - FACS - EAES
Miembro Titular de la Asociación Argentina de Cirugía
Fellow American College of Surgeons
Miembro de la European Association for Endoscopic Surgery
Para hablar de apendicitis aguda, primero hay que explicar ¿Qué es el apéndice cecal?
El apéndice, es un órgano, que se encuentra en el inicio del intestino grueso, en la zona inferior derecha del abdomen. La apendicitis puede aparecer a cualquier edad y puede plantear más dudas diagnósticas en niños y ancianos. El peligro de la apendicitis es que pase desapercibida los primeros días y se manifieste cuando el apéndice esté necrosado, y ya de esa manera ya pasar a ser una peritonitis aguda.
Por todo ello es necesario realizar un diagnóstico y tratamiento precoz que impida la progresión de la apendicitis.

origen de la apendicitis
La apendicitis se produce por la obstrucción del apéndice por un resto fecal (fecalito). Esto produce la inflamación del apéndice. Esta inflamación junto con las múltiples bacterias que hay en el interior del apéndice generan la infección. Si no se corta su evolución con tratamiento, lo más frecuente es que el propio organismo intente delimitar la infección. El tejido que rodea el apéndice se adhiere, antes de que se produzca la perforación, formando una masa inflamatoria denominada plastrón apendicular. Esto evita que las heces se esparzan por la cavidad abdominal y provoquen una peritonitis generalizada. El resultado es un absceso localizado generalmente en la Fosa Iliaca Derecha.
¿cómo reconozco que tengo una apendicitis?
La pregunta del millón, es lo más frecuente a lo que nos enfrentamos los Cirujanos, ya desde nuestros primeros pasos en la Residencia de Cirugía, y aun hoy día lo más valioso o valeroso es: LA MANO DEL CIRUJANO, en mi formación me contaban que cuando aún no había ecografía o tomografía, la mano del Cirujano explorando la fosa iliaca derecha y resto del abdomen era lo que lo diagnosticaba. Hoy en día siempre es valiosa obviamente la visión del mismo, pero tenemos diferentes métodos de diagnóstico.
Síntomas: Los síntomas típicos de la apendicitis solo se cumplen en el 50% de los pacientes, lo que hace que el diagnóstico de la apendicitis no resulte sencillo. los síntomas más frecuentes son: dolor abdominal, que inicia en la boca del estómago (epigastrio), náuseas y vómitos, muchas veces confundido al inicio con una gastroenteritis, luego migración del dolor epigastrio a fosa ilíaca derecha, a su vez deja de doler en la boca del estómago, puede hacer fiebre, elevación de los glóbulos blancos en el laboratorio. La anorexia (falta de ganas de comer) también es frecuente, aunque si el paciente refiere que tiene apetito es un buen indicador.
Examen físico: dolor en la fosa ilíaca derecha, a la palpación y compresión (signo de Mac Burney), y más dolor aún a la descompresión (Blumberg positivo), el puño percusión lumbar de ambos lados ayuda a reconocer una forma anatómica no tan infrecuente que es la apendicitis retro cecal ascendente.
diagnóstico diferencial
Suele ser necesario conocer qué otras enfermedades suelen dar síntomas parecidos a la apendicitis. Entre estas enfermedades se pueden destacar:
- Ileítis por enfermedad de Crohn.
- Diverticulitis de Meckel (es una inflamación de una bolsa o divertículo que el 2% de la población tiene de forma congénita en el intestino delgado).
- Alteraciones ginecológicas en el hombre es más fácil evaluar un dolor en Fosa Ilíaca Derecha (FID), pero en las mujeres siempre están los cuadros ginecológicos versus los apendiculares. La ovulación del ciclo menstrual puede ocasionar dolor sin fiebre y se puede confundir con una apendicitis, como también pueden simularlo un embarazo ectópico, inflamación de la trompa (EPIA) o torsión o sangrado de un quiste ovárico.
diagnóstico de la apendicitis
Una sintomatología típica junto con un patrón analítico de inflamación aguda suele ser suficiente para diagnosticar una apendicitis.
Sin embargo, en casi un 50% de los pacientes la sintomatología no es clara y suele ser necesario realizar algún estudio adicional para confirmar o descartar la apendicitis.
Entre las pruebas más habituales están:
- Ecografía abdominal: Es muy útil para el diagnóstico y para descartar otras enfermedades. En caso de apendicitis, la ecografía puede ver el apéndice inflamado o líquido libre por el abdomen. Sin embargo, en algunas ocasiones “no se encuentra ningún hallazgo anormal a pesar de tener apendicitis”.
- Tomografía abdominal y pelviana: es un método diagnóstico muy fiable en el diagnóstico de una apendicitis y cada vez se usa más en casos de duda. También permite descartar otras patologías.
- Laparoscopia exploradora: Aunque propiamente hablando la laparoscopia es un procedimiento quirúrgico, en los casos de difícil diagnóstico, sobre todo en mujeres en edad fértil, pacientes obesos o ancianos, puede recurrirse a la laparoscopia como herramienta diagnóstica y con frecuencia terapéutica al mismo tiempo.
Tratamiento
Siempre es quirúrgico, todo cirujano con experiencia sabe muy bien las ventajas y desventajas de dejar pasar de alto un dolor en fosa ilíaca derecha, nuestro equipo practica la apendicetomía laparoscópica desde el año 1998, con amplia experiencia en el manejo mini invasivo de esta patología, se realizan tres orificios: dos de 5 mm y una de 1 cm. Generalmente así se soluciona este problema de salud. El tiempo de internación es directamente proporcional con los hallazgos intra operatorios, siendo los cuadros operados a tiempo los más rápidos que se van de alta; cuadros más graves con compromiso peritoneal o gangrenoso suelen quedarse más días para completar un esquema de días de antibióticos por vía endovenosa durante la internación.
¿Querés que estudie tu caso?
Estoy comprometido a mejorar la calidad de vida de cada paciente. Solicitá tu turno.

